miércoles, 27 de abril de 2011

Ayer


Ayer fui feliz y supe que no sería eterno.
El día murió lentamente entre cada suspiro que salio de mi ser
El sol se poso en mis labios
Y la luna encandilo mis ojos
El ayer que ya no existe
El ayer que no se volverá a repetir
El ayer que quedo en el pasado

Ayer,
En la madrugada conté cada estrella que iluminaba esta oscuridad que me esta matando
La luz me deformo y saco mis fantasmas
La luz me transformo y me dejo ser libre un instante
Me sentí como un niño pequeño, sin preocupaciones ni temores
Como el sábado anterior, cuando me emborrache
Y perdí el conocimiento

Ayer…
Ayer fui feliz y supe que no sería eterno
Ayer...
No fuimos nada más que un par de locos enamorados
Amanecimos juntos, abrazados uno del otro
El día sucumbió ante tu belleza
Y se dejo vencer ante tu extravagancia
Todo sucedió en un instante
Reventaste mi burbuja y pasaste a formar parte de ella
Aquel beso que me diste, rebano el tiempo
Y escurrió las horas entre mis manos

Ayer,
Ayer fue domingo
Ayer te conocí de nuevo
Ayer deje de ser sombras y heridas abiertas
Ayer fui al infierno y regrese en una sola pieza
Ayer, llore clamando tus labios inestables
Aquellos que se descontrolan bajo la luz de la luna
Aquellos que me hacen gritar
Aquellos que hacen que me hierva la sangre
Esos besos que únicamente me pueden sacar de esta penumbra
Ayer miramos hacia el cielo, esperando una respuesta de nada
Ayer te conté mis secretos más profundos
Ayer prometí amarte por siempre

Hoy, solo somos una promesa al aire
Un par de locos apasionados
Nuestra historia es la misma,
Nuestro ayer, es solo eso, nada más


viernes, 22 de abril de 2011

Miedo

A veces trato de buscarle respuesta a preguntas incuestionables, me gusta repetir las dificultades que me agobian, una y otra vez en mi cabeza, aleatorias, con orden, con comienzo, pero sin un fin.
Transformo cada problema en enfermedades que se alojan en mi alma, pero aun así, sigo viva, de pie, orgullosa de cada marca que decora mi cuerpo; soportando los golpes que me da la vida, sonriendo con la boca llena de sangre, esperando recibir el siguiente, aguantando el dolor que a veces es interminable, dejando que las heridas sanen por si solas.
Soy esas personas que solían burlarse de mi en la escuela, soy ese tipo que me rompió el corazón la primera vez, soy cada lagrima que he derramado sin darme cuenta y soy cada lagrima que me he tragado, salada, punzante, fría.
Soy aquella que besa y abraza a las personas como si no hubiera un mañana, la que le pasa parte de su historia mezclada con saliva, la que se enamora efímeramente, la que se aleja cuando le da la gana y odia las despedidas.
Soy todo lo que he temido y aun así, trato de conquistarme con cada palabra, lloro y me abrazo, me grito y me consuelo, me quiero y me odio, me respeto y me escupo.
Busco la manera de destruirme, pero aun así, recojo mis pedazos, aquellos que quedan regados en el suelo, para volver a unirlos, y comenzar de nuevo.
El miedo es mi piel desnuda, expuesta, frágil, el miedo me ha hecho ser lo que soy, el miedo soy yo.