No pude dejar de verlo, se presento, me pidió disculpas por la demora explicándome la razón de su tardanza justificándose como una persona puntual, pero a mi no me importaba nada de eso, solo quería oler su cuello, besar sus labios, acariciar su cabello, sentí como se desprendía de mi la necesidad de estar eternamente con el, apenas lo acababa de conocer y ya lo sentía parte de mi existir.
Platicamos de su vida, de la mía, sus aspiraciones, su familia, quise saber todo y el no se rehusaba a contarme detalles, entretanto jugaba con mis manos, hacia preguntas sobre mi aburrida y mediocre vida, yo no tenia mucho que contar a diferencia de el quien a sus 23 años ya le había dado la vuelta al mundo, cuando yo lo único que hacia era salir de mi apartamento al trabajo y viceversa, era extraño pero este hombre si me escuchaba y se mostraba atento con cada cosa que salía de mi boca, realmente parecía interesado en mi.
Ya eran pasadas las 10 de la noche cuando me dijo que si lo acompañaba a su casa, que quería mostrarme algunos discos y libros, encantada acepte.
Llegamos y me preparo un trago durante yo veía algunas de sus curiosidades, cuando de repente sentí que besaba mi cuello al mismo tiempo en que intentaba quitarme la chaqueta, gire para estar frente a su rostro, nuestros rostros estaban a escasos centímetros de distancia cuando acerco sus labios para besarme larga y apasionadamente, fui desabotonándole la camisa, el me quitaba la blusa, aun asi no dejábamos de besarnos, me cargo entre sus brazos y me llevo directamente a su cama.
Platicamos de su vida, de la mía, sus aspiraciones, su familia, quise saber todo y el no se rehusaba a contarme detalles, entretanto jugaba con mis manos, hacia preguntas sobre mi aburrida y mediocre vida, yo no tenia mucho que contar a diferencia de el quien a sus 23 años ya le había dado la vuelta al mundo, cuando yo lo único que hacia era salir de mi apartamento al trabajo y viceversa, era extraño pero este hombre si me escuchaba y se mostraba atento con cada cosa que salía de mi boca, realmente parecía interesado en mi.
Ya eran pasadas las 10 de la noche cuando me dijo que si lo acompañaba a su casa, que quería mostrarme algunos discos y libros, encantada acepte.
Llegamos y me preparo un trago durante yo veía algunas de sus curiosidades, cuando de repente sentí que besaba mi cuello al mismo tiempo en que intentaba quitarme la chaqueta, gire para estar frente a su rostro, nuestros rostros estaban a escasos centímetros de distancia cuando acerco sus labios para besarme larga y apasionadamente, fui desabotonándole la camisa, el me quitaba la blusa, aun asi no dejábamos de besarnos, me cargo entre sus brazos y me llevo directamente a su cama.

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