¿Qué estoy haciendo? Pensé, yo no soy asi de fácil, tuve el impulso de irme pero no podía separarme de el; comenzó a besar cada parte de mi cuerpo con una delicadeza casi inverosímil, sentí como su fragancia se comenzaba a impregnar en mis huesos, mientras me perdía entre sus caricias, entre sus besos, entre la fricción que nuestros cuerpos ejercían, desbordábamos por nuestros poros una pasión y un deseo frenético, aprecie como poco a poco cada parte de mi se fundía con el, era un éxtasis casi delirante, recorrí con las yemas de mis dedos su silueta y admire el resplandor de su desnudez; era algo maravilloso, algo que simplemente no me podía explicar, un juego de victima y verdugo, yo era la victima de el, mi verdugo quien tarde o temprano se tendría que alejar de mi, debía disfrutar el momento, aprovechar esta experiencia, vivir cada segundo.
¿Acaso estaba con la persona indicada? No lo se, no me importa, toda mi vida había estado deseando esto, por fin me sentía plena, amada, sumergida en un baile de caricias infinitas, en la culminación de una pasión desenfrenada y asi quería estar por siempre.
¿Acaso estaba con la persona indicada? No lo se, no me importa, toda mi vida había estado deseando esto, por fin me sentía plena, amada, sumergida en un baile de caricias infinitas, en la culminación de una pasión desenfrenada y asi quería estar por siempre.

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